Un silencio se produjo
cuando su mirada
encontró la mía.
Desde ese día,
cuando su mirada
encontró la mía.
Desde ese día,
se buscaron
en el quehacer diario.
Quisieron traspasar el umbral
de aquellas pupilas,
que fueron portal,
hacia un sutil hechizo.
Quisieron quedarse
en rincones sinuosos
de un corazón enardecido.
Quisieron ser parte
de una sola historia
en común e irrepetible...
Un silencio se produjo...
Al oír de sus labios,
suaves palabras,
que envolvieron mis oídos,
de melodioso sonido.
Que hizo vibrar mi cuerpo,
que desde entonces,
solo quiso ser suyo.
Un silencio se produjo...
Al reencontrarlo de casualidad,
en el quehacer diario.
Quisieron traspasar el umbral
de aquellas pupilas,
que fueron portal,
hacia un sutil hechizo.
Quisieron quedarse
en rincones sinuosos
de un corazón enardecido.
Quisieron ser parte
de una sola historia
en común e irrepetible...
Un silencio se produjo...
Al oír de sus labios,
suaves palabras,
que envolvieron mis oídos,
de melodioso sonido.
Que hizo vibrar mi cuerpo,
que desde entonces,
solo quiso ser suyo.
Un silencio se produjo...
Al reencontrarlo de casualidad,
una tarde.
Y descubrir, que no era mío.
Que abrazaba a otra,
mientras vivías en mis sueños.
En ideas elaboradas,
solo en mi mente.
Donde éramos él y yo.
Un silencio se produjo...
aquella nueva mañana,
en que dejé que se fuera
de mis pensamientos,
de mi ilusa vida,
en que jamás estuvo.
Platónica ilusión,
Y descubrir, que no era mío.
Que abrazaba a otra,
mientras vivías en mis sueños.
En ideas elaboradas,
solo en mi mente.
Donde éramos él y yo.
Un silencio se produjo...
aquella nueva mañana,
en que dejé que se fuera
de mis pensamientos,
de mi ilusa vida,
en que jamás estuvo.
Platónica ilusión,
solo eso era,
nada más que eso.
nada más que eso.

