Powered By Blogger

TRADUCTOR

miércoles, 4 de marzo de 2026

"TÍA ELBA"

Han pasado tantos años de no verte, escucharte, reírnos, jugar brizca, aprender tus recetas y conversar tomando mate al calor de  tu cocina a leña...
Tantos años de que no estés,  simplemente no estés allí, con tu cariño y buen corazón para recibirme, cobijarme y protegerme de tantas noches y días de soledad y desamor.
Fuiste luz, faro, guía, oasis, en medio de mi camino. Y sigo repitiendo varias frases que solías decir con tanta gracia y que quedaron en mi memoria como enseñanzas de vida.
Fui feliz en tu casa y un verdadero hogar encontré allí, en ese entorno hermoso frente al lago, con volcán de fondo y variada vegetación. ¡Cómo olvidarlo! ¡Cómo olvidarte! Hasta mi abuelita Josefina deseaba tanto conocerte, porque yo le hablaba tanto de ti y ella te mandaba regalos en agradecimiento por darme tanto cariño en medio de tanta hostilidad que estaba viviendo.
Y como olvidar : ese huerto virtuoso e inacabable de verduras y hortalizas, esas gallinas ponedoras que nos regalaban sus  huevos a diario, esos árboles generosos compartiendo sus frutos a granel y esas sacrificadas abejitas fabricando y brindándonos su miel todo el año, en esos cajones que más de una vez pasaron a dar vuelta tus traviesas sobrinas por lo cual fueron perseguidas por el enjambre de abejas causándoles varias picadas. 
Aún me parece escuchar los golpes de bastón que daba Don Próspero en el piso para que lo fuera a atender la Sra. Laura o "Lauringe" como le decías tú y que cuando jugábamos brizca, cabeceaba dormida y aún así,  nos ganaba a todos.
Me parece oír los ladridos del Doggi, tu fiel y protector perrito,
que cuidaba a mi hija y sobrino cuando pequeños, cuando, preocupado, les obstaculizaba el paso para que no avanzaran hacia la carretera. Perrito que no podía ver a los extraños, a quienes les ladraba y correteaba con bravura y  por el contrario, reconocía a kilómetros a  los familiares, a quienes les hacía cariño y movía la cola de contento. 
Después de Doggi, te acompañó la perrita Laika que aunque no duró mucho tiempo, la recuerdo con especial cariño. 
Y me parece ver a tantas personas amigas del sector
o familiares de otras ciudades, pasando a visitarte, sobre todo en verano. Algunos de paso, otros quedándose días o semanas. Y tú, con tu noble corazón, los recibías sin problema.
Eras un alma generosa, una mujer empoderada, fuerte, decidida, cálida, buena, cuya presencia, le daba colores, energía, luminosidad, alegría, a ese mágico lugar que ya nunca fue lo mismo sin tí, aunque tu espíritu se percibe y estoy segura, sigue cuidando ese hogar, fruto de tus sacrificios. Sigues allí, en el viento, la lluvia, a orillas del lago, en las flores, en los árboles,  en todo... Sigues en mis recuerdos, en mi corazón y sigo extrañándote siempre, mi amada e inolvidable: tía Elba 

🙏🌻🌹💕





 

 

No hay comentarios.: