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lunes, 7 de mayo de 2018

"LA MIRADA DE MI MADRE"

La mirada de mi madre,
era nostalgia y nobleza,
de tiempos pasados, 
niñez e inocencia.

Raíces y añoranza 
de antiguos vagones, 
de tren y estaciones,
en  viejos veranos. 

Calor de familia,    
en Choapa y su río.
Risas, ensueños 
y amor de Estela, su tía.

Sabor de cazuelas, 
damascos, brevas
y un queso de cabra,
chirriando en el fuego.

Noches de cuentos, 
mitos, fantasmas
y un viento que sopla 
y apaga las velas.

Ausencia de padres, 
sufrió en silencio
y era pura energía, 
en su diaria rutina.

Sus compras, sus gatos 
y algún buen concierto.
Su alma muy joven,
aunque tuviese bisnietos.

De muchas virtudes 
y algunos defectos
mas ahora que ya no está 
demasiada falta nos hace.

Mantuvo sus sueños
como el viaje a Francia.
y guardaba recuerdos 
en su profunda mirada.

La mirada de mi madre,
es la mirada
que más quisiera, 
 volver a reencontrar...



jueves, 12 de abril de 2018

IRENE MORALES INFANTE

(A través de ellla, un sentido Homenaje a las valientes mujeres chilenas que participaron en la Guerra del Pacífico)

   Nació en Santiago el 1 de abril de 1865, en el barrio popular "la Chimba" ("de la otra orilla" en lengua Quechua), al norte del Río Mapocho. Al morir su padre, se trasladó con su madre a Valparaíso, allí aprendió el oficio de costurera. En 1877, cuando tenía doce años, su madre la casó con un hombre mayor, quien murió antes del año de casados. Esta pérdida y  la muerte de su madre, la motivaron a viajar a Antofagasta. Allí, se casó, a los catorces años de edad, con Santiago Pizarro, que fue fusilado por asesinar a un soldado boliviano en una pelea.
    El 14 de febrero de 1879, durante la Guerra del Pacífico, desembarcaron las tropas chilenas en la ciudad e Irene Morales intentó reclutarse en el ejército disfrazada de hombre, siendo descubierta y enviada como cantinera o enfermera, al Tercero de Línea. Participó con fusil en mano en el desembarco de Pisagua (2 de Noviembre de 1879) y en el Combate de Dolores (19 de Noviembre de 1879) y una vez terminada la batalla, se preocupó de los enfermos y heridos. 
    El general Manuel Baquedano, al oír la labor de Morales, la autorizó oficialmente para que vistiera el uniforme de cantinera y al mismo tiempo le otorgó el grado de Sargento.
    También combatió en las Campañas de Tacna, Chorrillos y Miraflores. 
    El rol de las mujeres en la Guerra del Pacífico fue activo y se centraba en tres ámbitos: El aporte económico, el cuidado de los enfermos y como cantineras. Marchaban junto al Ejército y se desempeñaban simultáneamente como: sirvientas, enfermeras y valientes soldados.
    Durante la Guerra, Irene Morales se destacó siempre por su entrega desinteresada y su valentía. Después de finalizar ésta, regresó a Santiago, donde falleció en el anonimato, abandono y pobreza, en un hospital, en 1890, sin recibir ningún reconocimiento por su país en vida. Solo a cuarenta años de su muerte, el 25 de agosto de 1930, el coronel Enrique Phillips le dedicó unas palabras publicadas en El Mercurio, donde señaló:
   "Las Judith de Chile fueron muchas en esa gloriosa jornada, pero ninguna superó en valor a Irene Morales, el tipo de la mujer chilena".
    Irene Morales, junto a la Sargento Candelaria, representa a la mujer chilena simple y abnegada, con coraje y decisión, a pesar de las circunstancias duras  y extremas, que le tocó vivir desde niña. Y, a través de ella, debemos recordar a las muchas otras mujeres que participaron en esa Guerra del Pacífico y demás hazañas y que han sido olvidadas por la Historia...
     Una calle de Santiago, aledaña al Parque Forestal, lleva su nombre.






lunes, 26 de marzo de 2018

UNA DE LAS PRECURSORAS DE LA NOVELA HISPANOAMERICANA...

MERCEDES MARÍN DEL SOLAR 
(1804 - 1866)

Escritora, profesora y poetisa chilena.  Nació en Santiago el 11 de septiembre de 1804  y es considerada como una de las precursoras de la novela hispanoamericana, junto a Juana Manso, Rosario Orrego, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Julia López de Almeida, Clorinda Matto de Turner, Manuela Gorriti y Mercedes Cabello de Carboneda, entre otras.
  Hija de Don Gaspar Marín, miembro de la Primera Junta Nacional de Gobierno.
  Gracias a la posición social de su padre, creció en un ambiente de intelectuales ilustres como Andrés Bello, el poeta Ventura Blanco Encalada (hermano de Manuel Blanco Encalada) entre otros y tuvo una educación privilegiada en relación al común de las mujeres de su época. A los doce años, estudió francés, italiano, canto, piano, vihuela y clavel. Dueña de un talento innato que demostró a los catorce años al escribir su primer poema, inspirado en los sucesos de la Independencia de Chile.
   En 1830 contrae matrimonio con José María del Solar, transformando su hogar en un centro intelectual, gracias a las tertulias literarias y artísticas que ofrecía.
  Su nombre comenzó a ser conocido en la cultura santiaguina por sus dos primeras publicaciones: "Inscripción grabada en la muralla del jardín de una casa de campo" y "Letrillas". Y en 1837, su "Canto fúnebre a la memoria de don Diego Portales", inspirado en el asesinato del Ministro, la consagró en las letras chilenas. Usaba el pseudónimo de "Por una Señora Chilena".
  La falta de espacio en Chile para una mujer escritora la fue desalentando, hasta que dejó de publicar.
  Sus últimos años los dedicó a la instrucción de niñas en las escuelas creadas por la Sociedad de Instrucción Primaria, a la actividad política (logra el indulto a la pena de muerte para los derrotados de la Revolución de 1859) y la beneficencia.
  Falleció a los 62 años, el 21 de diciembre de 1866.
  En 1874, su hijo Enrique del Solar, reúne su obra poética en el libro "Poesías de la señora Doña Mercedes Marín del Solar".
  A continuación, uno de sus sonetos, llamado:

"A LA HERMOSURA"

¿Qué eres, dulce hermosura, ante los ojos
del mortal que seduces con tu encanto?
Objeto destinado a verter llanto,
juguete de sus pérfidos antojos.

Raro será el que rinda por despojos
a la pura beldad un amor santo;
el hombre engaña, ríe y entre tanto
siembra bajo su planta mis abrojos.

Tal es tu vida. La mujer hermosa
cual delicada flor, busqué abrigo
de la excelsa virtud y cautelosa

el prudente temor lleve consigo
y guarde el amor la pura rosa
al esposo feliz, al digno amigo.





miércoles, 21 de marzo de 2018

LAURA BUSTOS NAVARRETE - POETA

 (1884 - 1897) 

(*En el Día Mundial de la Poesía, un homenaje a la jóven poetisa sancarlina)

Nació en San Carlos, Ñuble, el 9 de septiembre de 1884. Fue la segunda y última hija del primer matrimonio de Nicanor Bustos con doña Margarita Navarrete. Desde que empezó a hablar manifestó una inteligencia superior. A los cuatro años, fue víctima de una epidemia de tos convulsiva y muchos niños murieron como consecuencia de dicho brote. Laurita pudo sobrevivir gracias a los excelentes cuidados que recibió, pero quedó anémica y con sus pulmones estropeados. Por mucho tiempo, se temió por su vida y ésto le impidió ir a la escuela. Su padre, de considerable fortuna, contrató los servicios de una maestra para que su hija aprendiera a leer y escribir, siendo la lectura en casa una actividad que le daba mucho placer. Laurita empezó a pedir por escrito lo que quería a contar de los 8 años, con mucha gracia y elevado estilo, firmando incluso, con nombres supuestos, cartas que hacía arrojar a veces al escritorio de su padre, otras al correo. Llamaban la atención sus figuras retóricas. Ello motivó a su padre, a pedirle una mañana de marzo de 1896 que sólo si hacía sus solicitudes en versos, aprobados por él, ella obtendría lo solicitado. Ella accedió a estas nuevas condiciones y cuando su padre volvió a casa a almorzar, lo esperaba una composición de ocho cuartetos octosílabos, donde rimaba  el primer verso con el cuarto y el segundo verso con el tercero, en que pedía un vestido. Así comenzó a escribir poemas y rimas, ayudada por su padre, a quien le decía todo a través de sus escritos y como hija de un hombre de bastante fortuna, lo que más hacía era pedir ropa, calzado y juguetes, lo que se deduce a través de sus escritos y lo reseñado en sus “Rimas”.
    Nicanor Bustos en esa época trabajaba en el Juzgado de Letras de San Carlos. Laurita fue a recibirlo una mañana, después de la primera vez que le pidió que escribiera en versos, a la Plaza de esa ciudad con el poema: "Al Sol". Su padre, encantado, le pidió otro poema a la Luna y ella se lo escribió inmediatamente.
   Tras una breve estadía en Chillán, donde la familia se traslada en mayo de 1896, la salud de Laurita empeora y se le diagnostica tisis pulmonar. Se la llevan a Alico en diciembre de 1896. Reside tres meses en los fundos: Mortandad y Lara. Pero su salud sigue empeorando, por lo que su padre la traslada al fundo Quimpeumo, al poniente de San Carlos. Todos los intentos de la familia, para salvarla, trasladándose entre la ciudad, la cordillera, la costa, el campo, fueron infructuosos, falleciendo el 29 de julio de 1897. Fue enterrada en el Cementerio Municipal de San Carlos. Su tumba está perdida entre las más antiguas del lugar.
   Laurita tuvo una corta carrera como escritora, labor que no descuidó ni en su lecho de muerte. De esta manera, logró reunir una gran cantidad de material hasta los doce años, edad en que murió.
 Sus rimas, inicialmente, fueron muy inocentes, dedicadas a vestidos, muñecas y placeres infantiles. Luego, con influencias de poetas como Homero, Virgilio, Horacio, Dante, Apolodoro u Ovidio, sus poemas toman otros tonos y a medida que Laurita presiente el fin de su vida. Pocos minutos antes de morir, ella comenzó a escribir su composición:"¡Adiós al mundo!", que no alcanzó a terminar y mientras su padre le pedía que no se esforzará por escribir, ella le escribió:"...es justo que se compadezca...¡de su pobre hija!" 
  Tras su fallecimiento, su padre editó seis libros con la poesía de su hija, perpetuando para siempre su talento. Sus "Rimas" están ordenadas bajo ese título, luego: “Biblioteca”, “En el campo”, “En Chillán”, “En Alico”, “En el fundo Quimpeumo”. Su padre las hizo publicar el 29 de Julio de 1899, día del segundo aniversario de la muerte de su hija. 
   De Laurita Bustos Navarrete  se encontraron muy pocas fotografías y su historia, es muy poco conocida  incluso, por los propios sancarlinos y compatriotas chilenos en general.
   En San Carlos, el poeta don Humberto Baroni Muñoz (q.e.p.d.) y la Sociedad Cultural "Entre Ríos" fueron de los más entusiastas en rescatar a Laurita Bustos del olvido, destacándola y gestionando un merecido reconocimiento por parte de las autoridades de la ciudad para que alguna calle o Centro ligado a la Cultura llevara su nombre, cosa que se vio en parte concretada ya que el día jueves 30 de mayo del 2016, se inauguró en el Centro Cultural de San Carlos la "Sala Literaria Laura Bustos Navarrete. Varios sancarlinos más también han hecho y siguen haciendo esfuerzos para resaltar su valor e importancia para la literatura de San Carlos y el país. En Santiago se hizo la primera re-edición de su obra en el año 2010, financiada por el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, donde se agrega un estudio preliminar realizado por las investigadoras: Natalie Guerra, Belén Fernández y Michele Benavides. 
  Laurita, a través de sus escritos, dejó plasmado lo que fue su breve paso por la vida y es la poetisa más jóven del país y más aún, del mundo. 
   Uno de sus familiares directos, es la abogada Maritza Castro Frías, sobrina nieta de Laurita y Leonardo Navarrete también abogado.
  Su único libro "Rimas" se puede descargar y leer en el siguiente link:

http://libros.uchile.cl/files/presses/1/monographs/777/submission/proof/64/index.html

 A  San Carlos le escribió estos versos, al despedirse:

"San Carlos no tiene gente muy rica
aunque debiera tener
y yo te digo lector
que no cumplen con su deber
pues la gente de San Carlos
cuando ricas se representan
no quieren ser sancarlinas
y de este pueblo se ausentan".

Y al irse a vivir a Chillán por un corto tiempo y estar frente a la Iglesia San Francisco, escribe:

"Vi a Chillán la vez primera
y la encontré tan hermosa
cual una bella quimera"


AL SOL

Los pájaros bulliciosos
Revelaban su calor
Y trinaban muy graciosos
Al salir el hermoso sol.

El día claro y hermoso
Las flores dan buen olor
Y todo está primoroso
Por brillar muy lindo el sol.

Los árboles muy frondosos
Los prados de buen color
Debido a los prodigiosos
Hermosos rayos de sol.

Las débiles mariposas
Con su vuelo tentador
Juguetean muy gozosas
Cuando tienen un buen sol.

También los hombres honrados
Continúan su labor
Bastante más animados
Cuando tienen rico sol.

Pero...en este acto sucumbió
Tanta grandeza y primor
Pues la tierra se acercó
Y eclipsó al hermoso sol.


A LA LUNA

Yo estoy admirando
La noche importuna
Que se va acercando
Y atrae a la luna.

En la noche lenta
¡Quién por la fortuna
Vela más atenta
Que la linda luna!

Pues yo no pensaba
Que muy oportuna
Su luz derramaba
La pálida luna.

No lo he comprendido
Y con razón suma:
Me falta sentido
Que admire a la luna.

Pues yo no sabía
Como otra ninguna
Lo que embebecía
La fúlgida luna.

Mi razón voy dando
Para hablar como una
Que estaba admirando
La faz de la luna.


UN SUEÑO

Dormecido se hallaba
sin sufrir mi corazón
pero para despertarle
ocasión se presentó
y tuve que separarme
de mi casa ¡Santo Dios!
con el fin de que en el campo
fuese mi salud mejor.
(...)
Desde entonces me atormenta
algo mortificador,
algo que quiere exterminio,
algo salvaje y atroz,
algo que no tiene lástima,
algo muy cruel y traidor:
tanto, ¡que exige mi vida
y que no admite perdón!...




 




DON HUMBERTO BARONI MUÑOZ

(*En el Día Mundial de la Poesía, un homenaje a este gran poeta sancarlino, amante de la naturaleza, de lo simple, de la familia, la cultura, el folclore, de la vida)

Don Humberto Baroni nacio el 4 de marzo de 1918. Hijo de padre italiano y madre sancarlina.
 A los 12 años de edad, la revista “El peneca” le publicó su primer cuento, titulado “El valor de una ofensa”.
  Era narrador, poeta, tipógrafo, cerrajero, comerciante, taxista, vendedor viajero, recitador, actor de teatro, cantante de tangos y de música chilena.
  Practicó fútbol, básquetbol y ciclismo. Creó las insignias de los clubes  deportivos “Ricardo Méndez” y “los muchachos de antes”.
  Socio fundador del Grupo literario y cultural “Toquihua” en 1983 y su tercer Presidente.
  Ganador de múltiples concursos comunales, provinciales y regionales.
  En el 2002, la Municipalidad de San Carlos le confirió una distinción en reconocimiento a su vasta trayectoria a favor del quehacer cultural de la comuna.
  Su creatividad literaria ha sido publicada en Chile, Perú y Francia. Viajo a Europa en 1997.
  En el 2004 , su poema “ En Silencio” , fue publicado en el libro “Cien Años, Cien Poemas”, editado por el departamento de cultura de la I.Municipalidad de Parral, como homenaje al centenario de Pablo Neruda.
  En el año 2006, los poemas "Brindis 1","Brindis 2","Violeta Parra","Caballeros del fuego","El horno de barro", aparecen publicados en la segunda edicion del libro "La Silla Del Sol" del historiador Alejandro Witker.-
  Aportó a la literatura de Ñuble tres libros “Látigos de Luz”, “Flores de mi Pradera” y “El Estero va Cantando”, en ellos podemos encontrar la esencia de este gran poeta del amor, de la familia, de su pueblo, de la naturaleza y las cosas simples de la vida, que inspiraban cada verso  y daban cuerpo a su magnífica y hermosa poesía, que quedará por siempre en la memoria y los corazones de quienes han tenido el privilegio de leerla o escucharla.
  Gracias Don Humberto por compartir su sentir, su vision de la vida, sus escritos y dejar para su familia, sus amigos, para San Carlos, para Chile y para la Literatura en general, la huella de su alma y su paso por este mundo en ellos,  como un legado que quedará latiendo de generación en generación, legado de un gran ser humano y poeta.
   Falleció el 8 de diciembre de 2009.



domingo, 11 de marzo de 2018

"ÚLTIMO INTENTO"

Si me ves callada,
es que sigo adelante.
En mi nueva batalla,
mantengo silencio.

Si sonrío poco,
es que estoy cansada.
Solo pido empatía
o ese abrazo amigo.

Si no tengo palabras,
es que me di por vencida
y mis fuerzas flaquearon,
en este último intento...


jueves, 8 de marzo de 2018

"CAOS EN LA MENTE"

(Soneto)

Mil segmentos de vida van disueltos,
en esporas danzantes e invisibles.
Van en ondas, apenas perceptibles,
junto a un manto de tiempos  irresueltos.

Viajan lejos sin poder ser absueltos.
En impía penumbra irreversible.
Cual vetusta elegía inmarcesible,
cruza oscuros laberintos revueltos.

Telarañas enredan la conciencia,
fragmentada en misteriosos submundos.
Al filo del desborde de impaciencia.

Mente aciaga acertijo de la ciencia.
No hay escape en sus pozos tan profundos.
Solo angustia acompaña la impotencia...




MARÍA DEL ROSARIO MELCHORA PUGA Y VIDAURRE

(En el Día Internacional de la Mujer)

 Nació en Chillán el 6 de enero 1796. A los 21 años conoció a Bernardo O'Higgins, que entonces tenía 39 años. Era Mayo de  1817 cuando O'Higgins, llegó a Concepción. Era esperado por  sus  amigos y simpatizantes,  entre  ellos, el General  Juan  de  Dios  Puga, Gobernador de Concepción y padre de la
hermosa Rosario, que estaba separada de hecho, de su esposo José María Soto Aguilar. Era una dama
de tez blanca, rosada, cabellos pelirrojos y arrogante
postura, que pertenecía a una prominente familia de patriotas de Concepción, propietarios de extensas  tierras  al  sur  de  la Hacienda  Papal. Era  obstinada    y actuaba sin miramientos hacia las costumbres de la
época y su grupo social. Era especialmente  rebelde,  resuelta,  valiente  y  apasionada  – características
inadmisibles por la sociedad criolla en esas primeras
décadas del siglo XIX.
En  Agosto de 1817, O´Higgins parecio interesarse
formalmente en Rosario.
En Enero de 1818, lo acompaña a Santiago.
A su llegada a la capital, por orden de O Higgins se le
entrega a la Familia Puga, una de las casas más
opulentas de la época correspondiente a los
Marqueses  de la  Pica,   quienes  por  su condición
realista  la  habían  abandonado.
 En Santiago,  la jóven Rosario fue objeto de escrutinio público y escándalo, toda vez que no era aceptado socialmente  que una mujer separada, se allegara a un hombre  soltero.  Por  consiguiente, para  intentar  regularizar  su  relación  con O'Higgins, en 1818 solicita
 formalmente  a las autoridades religiosas y civiles su
licencia  de divorcio
   Del romance entre esta criolla y el Director Supremo nació el 29 de junio de 1818:  Pedro Demetrio O'Higgins, hijo natural del Libertador, a quien posteriormente reconocería como hijo.
   Esta relación duró hasta 1820, cuando O'Higgins discutió con Puga, no solo por su hijo Pedro Demetrio, sino porque además, ella lo culpaba de haber mandado asesinar a sus amigos: los Hermanos Carrera y al guerrillero Manuel Rodríguez Erdoíza. Debido a esto, ella perdió la custodia de su hijo Pedro Demetrio y nunca más lo volvió a ver.
   Posteriormente, se casó en 1829 con el Coronel José Antonio Pérez-Cotapos, patriota chileno al servicio del General José Miguel Carrera, con quien tuvo otro hijo, Federico Pérez-Cotapos Puga.
    Rosario, vivió  una  época  de  grandes convulsiones
políticas y notables momentos históricos para nuestro país. Fue el gran amor  de  Bernardo  O'Higgins  y  la  única  que  le  dio  un  hijo.  La  sombra  de O´Higgins
y su amado hijo Pedro Demetrio, penaron en sus recuerdos de vejez. La sociedad  de la época fue incapaz de
concebir el dolor, la tragedia y las pasiones que  la  atromentaron,  señalándola  y  apuntándola en   la  vieja  casona  de  calle  Santo Domingo en Santiago, comentando por muchos años
 que  “Allí vivio la Punta de Diamante" como le decian por sus grandes pechos.
 Después de morir Bernardo O'Higgins, ella logró ubicar y mantener correspondencia con su hijo Demetrio  entre los años 1847 y 1852, cartas plenas de sentimientos  donde, se  transmite el amor
de una madre, a quien se le arrebató de sus brazos
 a su pequeño hijo. Le expresa su  nostalgia y  el   deseo  de  estrecharlo  y  escucharlo  decir  mamá,  además  le solicita  que le escriba a  partir  de entonces
y envíe las  cartas a  nombre  de su abuela, doña Isabel
Vidaurre.
 Demetrio envía respuesta manifestándole  su  satisfacción e interés por verla y abrazarla, cosa que nunca se pudo concretar.
 Rosario murió en Santiago el 3 de enero de 1858, a los 63 años de edad y diez años más tarde, su hijo Demetrio.

(Fuente: Centro de Estudios Históricos Forenses)


miércoles, 7 de marzo de 2018

"MARIPOSA"



(De mis suspiros en versos publicados en la Antología"Frases" en Isla Negra, 2020)

"Soy esa Mariposa que desvistió su seda,
para volar a tu jardin."


viernes, 23 de febrero de 2018

"MANANTIAL"

(De mis Suspiros en Versos, publicado en la Antología "Frases" en Isla Negra, 2020)

"Me bebí de un sorbo la vida
y no era inagotable
el manantial de mi alma..."